Hoy he descubierto que el 12 de marzo se celebra por primera vez el Día Internacional de la Cerámica. Así que quería aprovechar esta primera celebración para rendir un pequeño homenaje a los y las ceramistas que, de una u otra manera, me han permitido llegar hasta donde estoy hoy.
En primer lugar, a la Mia Llauder, a quien conocí cuando debía tener unos ocho años y acompañaba a mi madre a recoger a mi hermano al taller de cerámica. La veía siempre arriba y abajo ayudando a unos y otros, engalbandando, esmaltando o poniendo el nombre de cada niño en la base de las piezas que iban terminando.
Al curso siguiente yo también pasé a ser una más con las manos llenas de barro rojo, haciendo un plato, una taza, una caja, una máscara, un cántaro… piezas que mis padres todavía conservan como si fueran pequeños tesoros.
Allí también conocí a Joan Serra, que debo reconocer que entonces me imponía un poco con su voz y su actitud. No recuerdo exactamente cuántos cursos hice —porque creo que por amistades acabé dando prioridad a la música— pero recuerdo disfrutar mucho modelando el barro. Aunque no tanto del momento de engalbar y esmaltar. Todavía recuerdo un Papá Noel que hice que, en lugar de rojo, quedó más bien rosado… ¡qué decepción!
Años más tarde —después de haber ido descubriendo su obra como ceramistas reconocidos internacionalmente— cuando terminé la carrera de arquitectura volví a sentir la necesidad de modelar con las manos y me apunté a la lista de espera del taller.
Volver allí me hizo reencontrar la libertad de cuando era más pequeña, y sobre todo la posibilidad de crear piezas desde el boceto hasta el acabado final. No como los proyectos de arquitectura, que a menudo se quedaban meses atascados en los planos —cuando no en la burocracia— y donde la construcción, que debe delegarse en decenas de manos, se hacía aún más pesada. Cosas que pude compartir con la nueva incorporación al taller, también procedente del mundo de la construcción, Marc Iturri.
Estuve allí hasta que la pandemia de covid-19 cerró el taller indefinidamente. Confinada en casa, un pedido de cerámica a Àngela Colls me ayudó a sobrellevar un poco aquel momento.
Todo esto me llevó a preguntar a Mia y a Joan qué podía hacer para seguir formándome. En aquel momento también estaba haciendo el máster para ser profesora y me había enamorado de la Escola Massana, donde hice las prácticas y pude pasar unos días en el taller de cerámica con Matilde Grau. Me explicaron que la diplomatura de cerámica ya no existía, pero que había un ciclo formativo de grado superior de cerámica artística.
Y dicho y hecho, me apunté al CFGS de Cerámica Artística en la Escola Llotja, por las tardes, con cierto miedo de encontrar compañeras mucho más jóvenes o de si podría compaginarlo bien con el trabajo de profesora que acababa de empezar. Pero me encantó. Allí Jordi Cervelló nos transmitía todo lo que sabe con tanta pasión que, al terminar, deseé algún día trabajar en ese taller como profesora y seguir transmitiendo todo lo que iba aprendiendo.
Mientras tanto, como dos años me parecieron pocos, seguí formándome haciendo un curso de torno con Ramon Fort y posteriormente decidí apuntarme al Grado de Artes de la UOC (y ya estoy en tercer curso), donde he podido seguir desarrollando proyectos siempre que he podido alrededor de la cerámica.
En 2023 me adjudicaron la primera vacante como profesora de cerámica en la Escola Pau Gargallo de Badalona.
Y este curso estoy como profesora de proyectos de cerámica artística en la Escola Llotja.
Mientras tanto, intento seguir trabajando en proyectos con cerámica, aunque sea a fuego lento.
Repasando este particular camino cerámico, solo puedo desearos a todas y todos que tengáis un buen Día Internacional de la Cerámica, y que podamos seguir dedicándonos y compartiendo momentos alrededor de este mundo tan apasionante que un día descubrí en mi pueblo, Argentona.
Y gracias a todos los maestros y profesoras que me han ido transmitiendo este oficio con tanta generosidad.
P.S. En otro momento os compartiré algunos otros ceramistas que también me han ido guiando el camino desde los libros y las exposiciones, como J. Llorens Artigas, Bernard Leach, Edmund de Waal, Emmanuel Cooper, Elisenda Sala, Linda Bloomfield, J. Chavarria…

Maria Torrellas

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!